Nuestra Visión:


1. Educar e involucrar efectivamente a cada miembro de este cuerpo de Cristo en ministerio y edificación.
Nosotros creemos que todos los verdaderos cristianos deben estar involucrados en ministerio y edificación y no solo un grupo de clero o profesionistas. Todos los miembros de una iglesia local tienen un papel importante que jugar.

Una iglesia madura que está realizando este objetivo demostrará pruebas o señales de dicha madurez. Una de estas señales es una verdadera adoración y expresión genuina de alabanza al Señor. Dicha iglesia estará entregada a la oración intercesora.

En tiempos buenos o tiempos malos, estará ministrando a las necesidades de los demás. Estrechará sus manos a través de una consejería Bíblica a los confusos, dolidos, sufridos y a los que andan buscando ayuda. Estará discipulando activamente a cada creyente de cualquier edad desde los niños hasta los adultos más grandes. Y es, por supuesto, donde todo el consejo de la Palabra de Dios es predicado y enseñado.

2.
Desarrollar un liderazgo maduro que entiende claramente sus funciones Bíblica y pueda ejercerlas.
Una de las señales de una iglesia Neotestamentaria (es decir una iglesia que sigue el patrón y practica del nuevo testamento) es la pluralidad del liderazgo pastoral.

Es imposible que un solo hombre pueda guiar y pastorear a una iglesia grande. El pastor líder, es por supuesto el hombre clave en cuanto a nuestro liderazgo y visión . Pero como iglesia, debemos tener a otros hombres espirituales que llenan los requisitos para ejercer el papel de pastor.

Cada uno de estos hombres es un líder, ministrando a las necesidades de grupos específicos dentro de la iglesia. Los pastores funcionan como un equipo, trabajando juntos para el crecimiento del reino de Dios y de su gloria. Trabajando junto con los pastores tenemos un grupo de hombres espirituales sirviendo como diáconos en la iglesia.

Estos hombres deben demostrar su fidelidad y entrega total al Señor Jesucristo. Escogidos por la iglesia, los diáconos también son líderes de varios ministerios. Cada uno de estos hombres es un líder, ministrando a las necesidades de grupos específicos dentro de la iglesia.

Los pastores funcionan como un equipo, trabajando juntos para el crecimiento del reino de Dios y de su gloria. Trabajando junto con los pastores tenemos un grupo de hombres espirituales sirviendo como diáconos en la iglesia.
Estos hombres deben demostrar su fidelidad y entrega total al Señor Jesucristo. Escogidos por la iglesia, los diáconos también son líderes de varios ministerios.

Para poder continuar teniendo un liderazgo maduro, es necesario que una iglesia tenga un ministerio del discipulado que establezca como su meta el desarrollo de los líderes del futuro. Esto tiene que incluir los que sirven como laicos igual como los son guiados de parte de Dios a un servicio de tiempo completo. La iglesia deberá estar activamente involucrada a garantizar este entrenamiento para estos futuros líderes.

3. Ser una iglesia de carácter mundial, consciente de la misión de Dios en el mundo, utilizando sus miembros y sus recursos para poder reproducirse por todo el mundo y, a la vez, ser un patrón o modelo para las iglesias.
Ser una iglesia de carácter mundial se traduce en varias implicaciones prácticas:

Significa que estaremos predicando y practicando el evangelismo personal como un estilo de vida. Quiere decir que estaremos compartiendo el amor y cariño de Cristo Jesús a los que visita nuestra iglesia.

Significa que estaremos siempre informados en cuanto lo que Dios está haciendo por todo el mundo. Implica un compañerismo con una red de iglesias alrededor de todo el mundo que comparte nuestra filosofía de ministerio y nuestra dedicación en cuanto al discipulado Bíblico.

Quiere decir que estaremos dispuestos a una entrega total de nosotros mismos y nuestros recursos para poder satisfacer las necesidades de otros, sean necesidades espirituales o físicas.